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Crece la tensión en el oficialismo: Chile Vamos cuestiona influencia y funcionamiento del Segundo Piso de Kast

La crisis política que atraviesa el Gobierno sumó un nuevo flanco, con cuestionamientos por parte de Chile Vamos y el oficialismo hacia los asesores presidenciales de José Antonio Kast que integran el Segundo Piso del Palacio de La Moneda.

Todo comenzó con la bullada declaración de Renovación Nacional (RN) en la que manifestó sus “serios reparos” frente al manejo del Gobierno en la polémica por las rebajas de condenas otorgadas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad.

En la misiva, la colectividad apuntó a la conducción política del Ejecutivo y a la necesidad de revisar las responsabilidades involucradas en la controversia.

“Consideramos que este episodio evidencia la necesidad de fortalecer la conducción política del Gobierno, mejorando la capacidad de anticipación, coordinación y rigurosidad en la toma de decisiones. Errores de esta naturaleza exigen una revisión seria de los procedimientos y las responsabilidades involucradas, incluyendo las de quienes cumplen funciones de asesoría directa al Presidente de la República”, sostuvo RN.

Chile Vamos se llena de dudas

A los reparos de Renovación Nacional se sumó Evópoli. El senador y presidente del partido, Luciano Cruz-Coke, aseguró a Radio 13C el pasado miércoles que desconoce la estructura e influencia que tiene el equipo de asesores presidenciales con José Antonio Kast.

“No sabemos muy bien qué hace el Segundo Piso. Son más bien silentes. Cooperan en asuntos del Presidente, como una suerte de orejeros que se encargan de algunos asuntos, pero yo no sé cuál es la estructura y me parece que no está muy clara tampoco para ninguno de los partidos políticos”, señaló.

Posteriormente, durante la noche de ayer en conversación con CNN, ratificó su postura en torno al desconocimiento del oficialismo y lo hecho por los asesores de Kast. “Ni la Andrea Balladares (RN), ni Guillermo Ramírez (UDI), ni Arturo Squella (REP), ni yo tenemos mucha conciencia de qué es lo que está haciendo realmente el Segundo Piso. Lamentablemente los partidos políticos que estamos apoyando al gobierno no contamos con esa interacción”, indicó.

En esa línea, realizó una comparativa entre la actual administración y la del expresidente, Sebastián Niñera. “El Segundo Piso que yo conocí, al menos con Piñera, cuando me tocó a mí ser ministro, era un Segundo Piso que estaba a cargo de los asuntos del presidente. Acá realmente se ha creado una figura medio mítica de Alejandro Irarrázabal”, sostuvo.

Asimismo, el senador independiente, Rojo Edwards, también manifestó sus reparos hacia la conducción del Segundo Piso e incluso planteó la posibilidad de que estén filtrando información del Ejecutivo.

“Muchos de nosotros tenemos serias dudas de que el propio Segundo Piso esté filtrando discordias a la prensa con el objetivo de afectar la reputación de ciertas personas”, acusó.

El parlamentario, además, planteó la posibilidad de que el mal manejo de la política podría afectar el rumbo del sector en las próximas elecciones. “Si nosotros seguimos en este tranco de decisiones, en particular en el Segundo Piso, ni aunque llevemos de candidato a Bernardo O’Higgins, ganaríamos las próximas elecciones presidenciales. Esto tiene que cambiar”.

Según lo anterior, llamó a “reformular y rediseñar el Segundo Piso”, afirmando que los asesores están “representando una traba para el progreso de Chile”.

“Cada uno es amo de sus palabras”

En medio de los reparos y emplazamientos, el jefe de asesores presidenciales, Alejandro Irarrázaval, emitió unas escuetas declaraciones en las que evitó polemizar con el oficialismo.

Abordado por un equipo de 24 Horas, Irarrázaval fue consultado por los cuestionamientos del sector, aunque evitó profundizar en los dichos. “Usted sabe que yo no hago declaraciones”, mencionó en primera instancia.

Tras la insistencia del equipo periodístico, que le recordó que Chile Vamos incluso solicitó su salida, el jefe de asesores afirmó: “Cada uno es amo de sus palabras, amo de su silencio y esclavo de sus palabras”.

Finalmente, al ser consultado sobre si los reparos le incomodaban, Irarrázaval refutó con un escueto “no”.

Esta noticia aparece primero en: El Periodista

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